Entre las principales ventajas destaca que en un principio el precio de venta no varia. No obstante, la decisión de que el precio fijado en contrato para ejercitar la opción de compra sea fijo o pueda sufrir incrementos dependerá de la política comercial de la promotora. Por norma general, el precio pactado es invariable, lo cual puede ser una ventaja o un inconveniente, todo depende del ritmo del mercado. Lo que sí sube seguro es el alquiler cada año, que se actualiza con el IPC, pero el precio queda cerrado en el momento de la firma del contrato.

